Comunicación sin barreras
El derecho a la inclusión de las personas con discapacidad
La inclusión y la comunicación accesible son pilares fundamentales para garantizar el ejercicio pleno de los derechos humanos. El acceso a la información en formatos comprensibles, oportunos y libres de barreras permite que todas las personas participen en igualdad de condiciones en la vida pública, ejerzan sus derechos y tomen decisiones informadas sobre los asuntos que les afectan.
Este enfoque se vincula directamente con los avances impulsados por las Naciones Unidas en materia de reconocimiento y promoción de los derechos de las personas con discapacidad. La adopción de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad marcó un hito al establecer que la discapacidad es una cuestión de derechos humanos y no únicamente de asistencia o salud. La Convención reconoce el derecho de las personas con discapacidad a la libertad de expresión y de opinión, incluido el derecho a recibir y difundir información en igualdad de condiciones con las demás personas y a través de todos los medios de comunicación de su elección.
La comunicación accesible —que incluye el uso de lenguaje claro, subtitulado, interpretación en lengua de señas, formatos alternativos y tecnologías de apoyo— se constituye como una condición indispensable para garantizar derechos tales como la participación política, el acceso a la justicia, la educación, el empleo y la vida cultural. Asimismo, la Convención subraya la responsabilidad de los Estados, los medios de comunicación y las instituciones públicas de promover representaciones respetuosas, evitar estereotipos y asegurar que las personas con discapacidad sean visibilizadas como titulares de derechos y agentes activos en la sociedad.
En este marco, el Centro de Información de las Naciones Unidas participó en el taller “Comunicar para Incluir: Discapacidad y periodismo con enfoque de derechos”, organizado por Fundación Saraki, con el objetivo de fortalecer enfoques comunicacionales más inclusivos y alineados con los estándares internacionales de derechos humanos.
La jornada reunió a periodistas y profesionales de la comunicación interesados en profundizar herramientas para un tratamiento informativo preciso, ético y respetuoso de la dignidad de las personas con discapacidad. El espacio formativo abordó el modelo social de la discapacidad, que reconoce que las barreras se encuentran en el entorno —incluidas las barreras comunicacionales— y no en las personas, y ofreció criterios técnicos para su adecuada incorporación en los contenidos mediáticos.
Durante el taller también se reflexionó sobre la construcción de agendas informativas que incorporen la discapacidad de manera transversal, evitando enfoques asistencialistas y promoviendo narrativas que destaquen la autonomía, la participación y la ciudadanía plena. Estos principios se alinean con el compromiso del sistema de las Naciones Unidas de impulsar una comunicación inclusiva que no solo informe, sino que también contribuya a transformar percepciones sociales y a eliminar barreras actitudinales.
Samira Ríos, una de las formadoras del taller habló sobre las características de una comunicación inclusiva:
El curso también abordó pautas prácticas sobre el trato respetuoso hacia las personas con discapacidad y la forma adecuada de dirigirse a ellas según sus preferencias y necesidades específicas, evitando generalizaciones o actitudes paternalistas. Asimismo, se enfatizó el reconocimiento de su derecho a la libre determinación y a la toma de decisiones sobre su propia vida, recordando que, aunque en ocasiones exista una intención de sobreprotección, el enfoque de derechos humanos promueve su autonomía, participación y capacidad para decidir en igualdad de condiciones.
De este modo, la iniciativa contribuye a fortalecer el vínculo entre comunicación y derechos humanos, reconociendo que una información inclusiva y libre de barreras es esencial para promover la igualdad, la dignidad y el pleno ejercicio de los derechos de todas las personas con discapacidad.