La salud mental de los jóvenes de hoy
Un análisis del Departamento de Asuntos Sociales y Económicos de la ONU
En coincidencia con el inicio del Foro de la Juventud en Nueva York, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (ONU DESA) presentó dos nuevos informes que ponen a las personas jóvenes en el centro del debate global.
El mes pasado, ONU DESA lanzó el Informe Mundial sobre la Juventud: salud mental y bienestar, que destaca la urgente necesidad de políticas de salud mental inclusivas y basadas en las perspectivas de las juventudes. A este se suma ahora el informe Panorama de la Población Mundial 2026: Juventud, que analiza las últimas tendencias demográficas de este grupo etario y ofrece herramientas para que quienes toman decisiones puedan anticipar cambios poblacionales, responder a las necesidades de las personas jóvenes y promover un desarrollo equitativo y sostenible.
El primer informe fue presentado por la División de Desarrollo Social Inclusivo de ONU DESA durante el 64º período de sesiones de la Comisión de Desarrollo Social, reuniendo a Estados Miembros, entidades de la ONU, organizaciones de la sociedad civil y a decenas de jóvenes. El encuentro permitió examinar los factores sociales que influyen en la salud mental y el bienestar de las juventudes, en un contexto de creciente preocupación global. Hoy, las personas jóvenes enfrentan múltiples desafíos interrelacionados, como la pobreza y la desigualdad, las barreras para acceder a la educación y al trabajo decente, los riesgos del entorno digital, los conflictos, la exclusión social y el estrés asociado al cambio climático.
Durante la apertura, Bjørg Sandkjær, Subsecretaria General de Coordinación de Políticas de ONU DESA, subrayó que “abordar la salud mental de las juventudes requiere enfrentar la desigualdad mediante políticas sociales coordinadas, equitativas e inclusivas, que amplíen las oportunidades, reduzcan la exclusión y fortalezcan la solidaridad”. Asimismo, destacó que los hallazgos del informe deben alimentar los procesos intergubernamentales y apoyar la implementación del Programa de Acción Mundial para los Jóvenes, así como otros compromisos internacionales en materia de desarrollo social.
El informe adopta un enfoque basado en los determinantes sociales de la salud, incorporando las perspectivas de las propias juventudes. Analiza cómo factores como la educación, el empleo, las dinámicas familiares, la pobreza, los entornos digitales, las actitudes sociales y el cambio climático inciden en la salud mental. Al presentar los resultados, Masumi Ono, jefa de la Subdivisión de Inclusión Social y Participación de ONU DESA, señaló que las desigualdades en el acceso a oportunidades están estrechamente vinculadas a las brechas en salud mental y bienestar. También advirtió que el estigma y la discriminación siguen limitando el acceso a servicios, educación y empleo, y subrayó la importancia de enfoques preventivos, comunitarios y centrados en las juventudes.
Un elemento central del informe es la incorporación de experiencias vividas por jóvenes. Delegaciones juveniles de Suiza y Finlandia compartieron sus reflexiones durante el evento. Señalaron que la incertidumbre sobre el futuro, alimentada por desigualdades estructurales, es un factor clave en los problemas de salud mental que enfrentan muchas personas jóvenes. También destacaron que abordar estas problemáticas requiere políticas sociales inclusivas que actúen sobre sus causas profundas, como la pobreza, la discriminación y el acceso desigual a la educación.
A través de intervenciones en video, jóvenes activistas y referentes de distintos ámbitos compartieron experiencias que muestran cómo las juventudes también son protagonistas en la construcción de soluciones, especialmente cuando cuentan con espacios seguros, recursos adecuados y oportunidades reales de participación.
El evento incluyó además una presentación del proceso global de consultas que nutrió el informe, el cual combinó reuniones de expertos, encuestas en línea, grupos focales y entrevistas individuales. Gracias a alianzas con organizaciones lideradas por jóvenes y que trabajan con juventudes, se recogieron las voces de miles de personas jóvenes de todas las regiones, asegurando que el informe refleje tanto sus realidades como sus prioridades.
En paralelo, ONU DESA publicó nuevos datos y análisis sobre la población joven a nivel mundial. El informe Panorama de la Población Mundial 2026: Juventud, elaborado por la División de Población, ofrece una base sólida de evidencia para comprender cómo están evolucionando las sociedades. Presenta información clave sobre el tamaño, la distribución geográfica y las condiciones de bienestar de las juventudes, con el objetivo de apoyar la formulación de políticas públicas más inclusivas, resilientes y sostenibles.
Estos hallazgos buscan fortalecer la capacidad de gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y actores clave para anticipar tendencias demográficas y responder de manera más efectiva a las necesidades de las personas jóvenes en todo el mundo.
Las prioridades y preocupaciones de las juventudes serán abordadas en el Foro de la Juventud del ECOSOC, que se celebra del 14 al 16 de abril de 2026. Este espacio constituye una plataforma clave para que jóvenes de todo el mundo intercambien ideas, presenten soluciones innovadoras y fortalezcan su participación en los procesos de toma de decisiones vinculados al desarrollo sostenible.
Enlaces a los informes
El Informe Mundial sobre la Juventud: salud mental y bienestar, destaca la urgente necesidad de políticas de salud mental inclusivas y basadas en las perspectivas de las juventudes.
Panorama de la Población Mundial 2026: Juventud
Enlace al Informe Juventud 2025