Paraguay se prepara para el diálogo con el Comité CEDAW con un ejercicio de coordinación interinstitucional
¿Cómo se garantizan los derechos de las mujeres y qué avances ha logrado el país para eliminar la discriminación?
Estas son algunas de las preguntas que Paraguay abordará el próximo 13 de octubre, durante el diálogo constructivo con el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), en el marco de su 93.º período de sesiones.
De cara a esta cita internacional, instituciones del Estado realizaron un simulacro para ensayar la dinámica del examen y fortalecer la coordinación de la delegación paraguaya.
¿Qué es el Comité CEDAW y por qué es importante para Paraguay?
La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) es uno de los principales instrumentos internacionales para proteger los derechos de las mujeres y promover la igualdad. Adoptada por las Naciones Unidas en 1979, establece obligaciones para los Estados destinadas a eliminar la discriminación contra las mujeres en distintos ámbitos de la vida: desde la participación política y la educación hasta el empleo, la salud, la vida familiar y la prevención de la violencia.
Paraguay forma parte de este proceso desde hace cuatro décadas. El país ratificó la Convención en 1986 y se adhirió formalmente a ella el 6 de abril de 1987. Desde entonces, CEDAW forma parte del marco internacional de derechos humanos asumido por el Estado paraguayo. En 2001, Paraguay dio un paso adicional al ratificar el Protocolo Facultativo de la Convención, que amplía los mecanismos internacionales de protección de los derechos reconocidos en ella.
La incorporación de estos compromisos internacionales acompañó un período de importantes transformaciones en el país. La nueva Constitución Nacional de 1992 reconoció expresamente la igualdad de derechos entre mujeres y hombres y, en las décadas siguientes, se impulsaron reformas legales y políticas públicas orientadas a avanzar en materia de igualdad y no discriminación.
Como parte de sus obligaciones, los Estados presentan periódicamente informes al Comité CEDAW sobre los avances alcanzados y los desafíos pendientes. El Comité analiza esta información y mantiene un diálogo constructivo con las delegaciones nacionales, para luego formular recomendaciones que pueden orientar nuevas acciones y políticas.
Paraguay se prepara para su próximo examen
En este proceso, Paraguay presentó su VIII Informe Periódico en julio de 2024. En junio de 2025, el Comité transmitió al país su lista de cuestiones y preguntas, que aborda diversos aspectos relacionados con la aplicación de la Convención. Paraguay presentó posteriormente sus respuestas escritas, como parte de la preparación para el diálogo de octubre.
El próximo 13 de octubre, una delegación paraguaya participará en Ginebra en un intercambio con las personas expertas que integran el Comité CEDAW. El diálogo permitirá revisar los avances logrados, conocer las perspectivas del Estado sobre los principales desafíos y profundizar en las medidas adoptadas para garantizar los derechos de las mujeres y niñas en el país.
En ese contexto, el ejercicio realizado el jueves 20 de agosto permitió recrear, de la manera más cercana posible, la dinámica del examen.
Un ensayo con roles invertidos
El simulacro se desarrolló en el marco de la II Reunión Ordinaria de la Red de Puntos Focales del SIMORE Plus, mecanismo interinstitucional coordinado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Justicia para articular la preparación y el seguimiento de los compromisos y recomendaciones internacionales en materia de derechos humanos.
En este contexto, y en el marco de la preparación del Estado paraguayo para su diálogo constructivo con el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), el Ministerio de la Mujer tuvo un rol destacado en el desarrollo de la jornada.
Durante el ejercicio, la delegación nacional asumió el papel que tendrá en octubre: responder a las preguntas de las personas expertas del Comité, con la participación de representantes de las instituciones responsables de cada área.
Al mismo tiempo, otro grupo de participantes asumió el rol de integrantes del Comité CEDAW y formuló preguntas y repreguntas organizadas en torno a los principales ámbitos de la Convención: la eliminación de la discriminación y la violencia contra las mujeres; la participación política y la nacionalidad; la educación, el empleo, la salud y la situación de las mujeres rurales; así como la igualdad ante la ley y los derechos en el ámbito familiar.
El ejercicio contó con el acompañamiento técnico de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) y ONU Mujeres, cuyos equipos orientaron la metodología y contribuyeron a reproducir las características de un diálogo constructivo ante un órgano de tratados.
El simulacro fue una oportunidad para identificar fortalezas, detectar temas que requieren mayor preparación y, especialmente, reforzar la coordinación entre las instituciones que integrarán la delegación nacional.
Prepararse mejor para mostrar avances y desafíos
El ejercicio permitió identificar las instituciones responsables de los distintos temas, así como información y datos que deberán ser actualizados y consolidados antes del diálogo de octubre.
Con esta preparación, Paraguay busca llegar al examen con una posición articulada, basada en información actualizada y en el trabajo conjunto de las instituciones del Estado.
El diálogo con el Comité CEDAW representa, además, una oportunidad para poner en perspectiva el camino recorrido por el país desde la incorporación de la Convención y para reconocer tanto los avances como los desafíos que aún persisten para alcanzar una igualdad efectiva entre mujeres y hombres.
El Sistema de las Naciones Unidas, a través de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACNUDH) y la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres), acompaña este proceso como parte de su apoyo al fortalecimiento de las capacidades nacionales en materia de derechos humanos y de igualdad de género.