Paraguay fortalece su preparación ante posibles inundaciones asociadas a la evolución de El Niño
24 agosto 2026
Leyenda: Frente a escenarios climáticos que pueden cambiar rápidamente, contar con planes previamente acordados permite que las instituciones y organizaciones puedan actuar con mayor rapidez, claridad y eficacia, priorizando la protección de las personas y comunidades que se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad.
Elaboración de un Plan de Contingencia Interinstitucional ante Inundaciones
Ante las perspectivas climáticas para los próximos meses y la evolución del fenómeno de El Niño, la Mesa Humanitaria Nacional (MHN) de Paraguay avanzó en la elaboración participativa de un Plan de Contingencia Interinstitucional ante Inundaciones, orientado a fortalecer la preparación y la capacidad de respuesta coordinada frente a posibles emergencias.
El taller, convocado por el sistema de las Naciones Unidas, reunió a organizaciones humanitarias con amplia trayectoria en el país, entre ellas ADRA, Plan International, Cruz Roja Paraguaya, Hábitat para la Humanidad y Pastoral Social. El objetivo fue acordar escenarios de riesgo, mecanismos de coordinación, capacidades disponibles y acciones prioritarias para una eventual respuesta, incorporando de manera transversal los enfoques de género y derechos humanos y los principios humanitarios.
Planificar antes de la emergencia
La preparación resulta especialmente relevante para Paraguay, un país expuesto de manera recurrente a inundaciones ribereñas, urbanas y súbitas. Según la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), entre los eventos de mayor impacto registrados en las últimas décadas se encuentran las inundaciones de 1982-1983, 1997-1998 y 2014-2016. Este último episodio provocó el desplazamiento de más de 45.000 familias en todo el país y estuvo exacerbado por el fenómeno de El Niño.
Las emergencias más recientes también muestran la diversidad de impactos asociados a las lluvias intensas. En 2025, por ejemplo, la SEN registró intervenciones para asistir a familias afectadas por inundaciones súbitas en distintas zonas del país.
La planificación anticipada permite identificar con mayor precisión las zonas y poblaciones que podrían enfrentar mayores dificultades, así como las capacidades y recursos disponibles para responder de manera oportuna.
Durante el taller, las instituciones participantes revisaron las lecciones aprendidas de emergencias anteriores y construyeron conjuntamente tres escenarios de riesgo —moderado, severo y extremo—, identificando departamentos, municipios y poblaciones potencialmente más expuestas.
El Niño se fortalece y aumenta la importancia de la preparación
La planificación se desarrolla mientras las condiciones de El Niño se intensifican. El último informe del Climate Prediction Center de la NOAA, publicado el 13 de agosto de 2026, mantiene el estado de El Niño Advisory y señala que el fenómeno se está fortaleciendo.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM/WMO) señala que:
El Niño ya está desarrollándose y se está intensificando.
Para agosto-octubre de 2026, los modelos indican un episodio fuerte, con anomalías de temperatura superficial del mar que podrían superar los +2,9 °C en las principales regiones de monitoreo.
La OMM había estimado en junio una probabilidad de alrededor de 80 % de que El Niño estuviera presente durante junio-agosto, y una probabilidad cercana o superior al 90 % de que persistiera al menos hasta noviembre.
La previsión más reciente indica que el fenómeno podría continuar intensificándose durante agosto-octubre y dominar los patrones climáticos globales durante ese período.
También se prevé el desarrollo de un Dipolo del Océano Índico (IOD) positivo, que puede reforzar algunos de los impactos climáticos regionales.
La Dirección de Meteorología e Hidrología de Paraguay (DMH) mantiene el monitoreo del fenómeno y publica periódicamente perspectivas climáticas, pronósticos hidrológicos y niveles de los principales ríos. Actualmente se encuentra disponible el Boletín de Perspectivas Climáticas para agosto-setiembre-octubre de 2026, así como el pronóstico hidrológico trimestral para el mismo período.
Estos pronósticos no determinan por sí mismos que se produzca una inundación de gran magnitud. Sin embargo, proporcionan información fundamental para anticipar posibles escenarios, fortalecer los sistemas de alerta y preparar respuestas antes de que ocurra una emergencia.
Leyenda: La Mesa Humanitaria Nacional acordó mecanismos de coordinación y activación, priorizó acciones de preparación para los próximos 30 días y estableció los siguientes pasos para finalizar el Plan de Contingencia.
Una respuesta coordinada y centrada en las personas
El taller permitió avanzar también en la planificación sectorial de los posibles impactos humanitarios, incluyendo protección, alojamiento y asentamientos, seguridad alimentaria y medios de vida, agua, saneamiento e higiene, salud, educación y recuperación temprana.
De manera transversal, los grupos de trabajo identificaron las necesidades específicas de las poblaciones que podrían enfrentar mayores barreras durante una emergencia, incorporando la perspectiva de género y los derechos humanos en la planificación de la respuesta.
Las organizaciones participantes realizaron además un mapeo de sus capacidades —incluyendo presencia territorial, recursos humanos y logísticos y posibles fuentes de financiamiento— y de las redes comunitarias y socios locales disponibles en las zonas prioritarias.
La coordinación con actores locales resulta particularmente importante en un país donde una emergencia puede afectar simultáneamente viviendas, caminos, servicios básicos, medios de vida y acceso a comunidades, especialmente en zonas rurales y ribereñas.
Prepararse hoy para responder mejor mañana
Como resultado de la jornada, la Mesa Humanitaria Nacional acordó mecanismos de coordinación y activación, priorizó acciones de preparación para los próximos 30 días y estableció los siguientes pasos para finalizar el Plan de Contingencia.
El documento contemplará, entre otros elementos, niveles de activación de la respuesta, roles y responsabilidades de los actores involucrados, capacidades disponibles, mecanismos de coordinación y una estrategia de movilización de recursos.
La iniciativa refleja el valor de la preparación anticipada y de la acción coordinada para reducir los impactos humanitarios de los desastres. Frente a escenarios climáticos que pueden cambiar rápidamente, contar con planes previamente acordados permite que las instituciones y organizaciones puedan actuar con mayor rapidez, claridad y eficacia, priorizando la protección de las personas y comunidades que se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad.
El sistema de las Naciones Unidas y las organizaciones que integran la Mesa Humanitaria Nacional reafirman así su compromiso de apoyar los esfuerzos nacionales de prevención, preparación y respuesta ante emergencias, fortaleciendo las capacidades existentes y promoviendo una acción humanitaria coordinada y basada en principios.
Entidades de la ONU involucradas en esta iniciativa
FAO
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
OIM
Organización Internacional para las Migraciones
ACNUDH
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos
OCR
Oficina del/de la Coordinador/a Residente
ONU Mujeres
Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer
PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
UNFPA
Fondo de Población de las Naciones Unidas
UNICEF
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
OMM
Organización Meteorológica Mundial
Objetivos que estamos apoyando mediante esta iniciativa